Palabras en peligro de extinción: los oficios

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

A los seguidores de las redes sociales de ABC Translink les han encantado las dos primeras entregas de nuestra serie Palabras en peligro de extinción, tanto la dedicada a la vuelta al cole como la que hablaba de los términos viejunos de ocio que todavía resuenan en la memoria de algunos. Así que adelante con la tercera entrega, hoy dedicada a algunos entrañables oficios que solo recordamos a través de los museos y de antiguos reportajes de radio y televisión. Hoy en Palabras en peligro de extinción hacemos un pequeño homenaje a los curiosos oficios de nuestros antepasados. A ver cuántos términos conoces…

palabras en peligro de extinción

Espartero

Según el DRAE, el término espartero o espartera – que también las había- significa “Persona que fabrica obras de esparto o que las vende.” Para quien no lo sepa, el esparto es una planta con hojas enormes que se utilizaban antiguamente para elaborar esterillas, cuerdas y tripe, un tejido con una textura similar a la del terciopelo muy usada en la casi extinta industria de la elaboración de alfombras artesanales.

Guarnicionero

A nuestros oídos del siglo XXI, la palabra guarnicionero nos recuerda a la elaboración de guarniciones de pasta, verdura o patatas para acompañar platos de carne y pescado, ¿verdad? Pues estamos completamente equivocados. El antiguo y extinto guarnicionero se dedicaba a fabricar diferentes objetos de cuero como bolsas, maletas, cinturones, correas, etc. Y si nos vamos todavía más atrás en el tiempo, veremos cómo los primeros guarnicioneros no elaboraban objetos tan cotidianos hoy en día, sino enseres tan importantes para la economía de entonces como las guarniciones o correas, estribos y demás parafernalia que se utilizaba para cargar y tirar de los caballos, los bueyes o las mulas.

Pipera

A lo largo de la historia, la mujer ha tenido que desarrollar diferentes trabajos para sostener  la economía familiar, pero en un mundo liderado por varones, muchos oficios quedaban vetados a las féminas. No es el caso de las zurcidoras, las costureras, las nodrizas o, el curioso oficio que hoy rescatamos en el blog de ABC Translink: las piperas.

Las piperas eran mujeres que cargadas con un  gran cesto lleno de pipas, caramelos, regaliz… recorrían calles y parques para vender su mercancía a los niños, las sirvientas y las parejas de enamorados que pasaban la tarde gastando mucha suela y poco parné (dinero).

Sereno

Seguro que recuerdas ver alguna película en blanco y negro donde una pareja daba palmas en la calle para que un señor cargado de llaves les abriera su portal. ¿Verdad? El sereno era una mezcla de cerrajero, guardia de seguridad vecinal y encendedor de farolas y no desapareció de nuestras calles hasta la llegada de los porteros automáticos.
Una curiosidad: en los años 80 del siglo pasado algunas ciudades como Murcia o Gijón intentaron resucitar el oficio de sereno para vigilar ciertas calles del centro, pero esta iniciativa no cuajó quizás por la dureza de una profesión tan dura como poco reconocida social y económicamente.

Pregonero

El pregonero es otra de esas antiguas profesiones que recordamos a través de las películas y las series de televisión de los años 60 y 70. Este oficio era imprescindible para conocer las noticias, sucesos y novedades en los pueblos de entonces, una tarea que ahora desempeña perfectamente cierta aplicación de mensajería instantánea de nombre extranjero que seguro que conoces y utilizas a diario.

 

 

Espartero, guarnicionero, pipera, sereno y pregonero son cinco de los muchos antiguos oficios que ya casi hemos olvidado. ¿Quieres añadir alguno más? ¡Hazlo! Ya sabes que en el blog de ABC Translink nos encanta leer tus comentarios.

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