Palabras en peligro de extinción: los refranes

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

A mucha gente le encantan los refranes antiguos, esas brillantes frases lapidarias que en pocas palabras son capaces de resumir la amplia sabiduría real y realista de nuestros antepasados. Lamentablemente, los refranes son unos de los grandes olvidados de nuestro día a día digital, unas perlitas literarias que deberíamos reivindicar y colocar donde se merecen: en lo más alto de nuestros recuerdos. Y del dicho al hecho: hoy vamos a intentar romper una lanza por los refranes olvidados dedicándoles un artículo de nuestra serie titulada Palabras en peligro de extinción. ¿Empezamos?

refranes olvidados


Refranes olvidados: Febrero febrerín, el más loco y el más ruin

Empezamos nuestra selección buscando y encontrando un refrán sobre el mes actual: febrero. En el refranero castellano popular, febrero es uno de los meses más inspiradores para los refranistas que centran su atención en dos características especiales de este mes del año: su duraciónfebrerín– y su voluble climatología que en ocasiones puede llegar a ser catastrófica para los animales, las cosechas y, por supuesto, las personas – el más loco y el más ruin-.

 

Refranes olvidados: Quien el puchero del vecino quiere probar, deje el suyo sin tapar

Los vecinos, el vecindario y la convivencia han sido y son fuente de múltiples refranes, auténticos pozos de inspiración para los poetas populares que tienen el arte de resumir varias verdades en seis o siete palabras. El refrán que hemos elegido para ilustrar este tema habla de la buena vecindad, de la virtud de compartir y, por supuesto, del morro que le echan algunos vecinos antiguos y nuevos a la hora de reclamar sus derechos olvidando sus deberes. Léelo detenidamente y saca tus propias conclusiones: Quien el puchero del vecino quiere probar, deje el suyo sin tapar

 

Refranes olvidados: Más vale callar que con borrico hablar

Las palabras se las lleva el viento, el que calla otorga, por la boca muere el pez… Hay cientos de refranes populares que hablan de las palabras o, mejor dicho, del arte de saber callarse cuando las palabras no van a servir de nada. El refrán que hemos elegido para ilustrar esta temática no es muy conocido, pero no me digas que no es de lo más acertado que has leído últimamente: Más vale callar que con borrico hablar.

 

Refranes olvidados: Más vale quejoso que arrepiso

Más vale que… Es la fórmula mágica para comenzar multitud de refranes sentenciosos, mensajes didácticos que advierten al lector sobre mil y un peligros de la vida diaria. En este caso hemos elegido uno de los refranes más antiguos y oscuros del refranero: Más vale quejoso que arrepiso. Si corregimos el estilo al castellano actual, el refrán podría leerse como Más vale quejarse (de una persona) que arrepentirse (arrepiso = arrepentido según la RAE).

¿Qué quiere decir este refrán? Bueno, cada uno puede interpretarlo como quiera, pero yo diría que el refranero nos advierte de que es mejor aclarar los problemas personales cuando surgen que callarse, dejar pasar el tiempo y luego quejarse por las consecuencias de no haber actuado a tiempo. ¿Tú qué opinas? ¿Qué crees que significa el refrán olvidado Más vale quejoso que arrepiso?

 

Y si quieres leer el resto de artículos de esta serie de palabras en peligro de extinción, estos son sus títulos, sólo tienes que pulsar cada uno de ellos para leer cada texto:

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