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3 consejos para traducir… anuncios publicitarios.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Que levante la mano la persona que nunca se haya visto fascinada por un anuncio. Aunque el exceso de los mensajes publicitarios haya provocado un efecto repulsa entre los consumidores, está claro que la publicidad tiene algo, posee una magia que suscita amor y odio a partes iguales. Hoy, en el blog de ABC Translink vamos a hablar de la publicidad desde el punto de vista de nuestro sector profesional: el de la traducción profesional.

TRADUCCIONES-PUBLICITARIAS-

Traducir o no traducir el discurso publicitario.

Aunque el consumidor final del anuncio no lo perciba de forma consciente, en un discurso publicitario hay un fuerte componente emocional que se trasmite, precisamente, con palabras.

Las palabras trascienden su propio significado y se convierten en vehículos de emociones, recuerdos y, lo más importante, en deseos que se traducirán en compras. Entonces, si las palabras son tan importantes, ¿es preciso traducirlas siempre? En la mayor parte de los casos sí. Date cuenta de que los traductores publicitarios realizan un intenso trabajo previo de localización por algo; estudian tanto la cultura, como los modismos, giros y dobles significados de los textos para que estos funcionen en cada mercado concreto, de ahí la necesidad de la traducción.  Pero en algunos textos la traducción se vuelve innecesaria. Por su sencillez, ritmo y poder de evocación, algunos textos deben mantenerse en el idioma original del creativo que los imaginó. Un ejemplo:

– Today. Tomorrow. Toyota.

Si tradujéramos este eslogan del inglés al castellano, obtendríamos: “Hoy. Mañana. Toyota”. De un plumazo y por obra y gracia de la traducción, estaríamos perdiendo la paranomasia del mensaje, esa semejanza fonética que aporta al mensaje la musicalidad y el ritmo que, aunque no lo parezcan, son los auténticos responsables de las emociones que intenta despertar este anuncio.

De todas formas, el 95% de los textos publicitarios deben traducirse, así que vamos a darte 3 consejos nacidos de la experiencia adquirida por los traductores nativos de ABC Translink especializados en la traducción publicitaria.

 

Consejo 1: cuidado con los false friends

Los falsos amigos o falsos cognados son algunos de los peores enemigos de los traductores. Si recuerdas, denominamos false friends a aquellos términos que se parecen fonéticamente en dos o más idiomas, pero que tienen un significado diferente en cada uno de ellos. Si quieres ver una lista de los principales falsos cognados que debes evitar en tus traducciones publicitarias, pulsa aquí.

Consejo 2: localiza antes de traducir

No nos cansaremos de decirlo: en gran parte de las traducciones hay que realizar un trabajo previo y muy intenso de localización. En las traducciones publicitarias esta premisa se convierte en una máxima. Cada sociedad, cada cultura y cada lengua tienen unas características propias que no se recogen ni en los libros de texto, ni en los diccionarios, las enciclopedias o los corpus lingüísticos, unas peculiaridades que un buen traductor debe saber utilizar para ofrecer su mejor trabajo de traducción.

Consejo 3: sé lo más fiel posible. 

Como señala uno de los expertos que más se leen y estudian en las Facultades de Traducción, el gran Valentín García Yebra “La regla de oro para toda traducción es, a mi juicio, decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y naturalidad que permita la lengua a la que se traduce”.

 

Esta regla de oro es especialmente importante a la hora de traducir mensajes publicitarios. Los creativos publicitarios dedican cientos de horas a cada campaña, trabajan utilizando datos estadísticos, informes, encuestas e investigaciones, conocen el producto y servicio que desean publicitar y han pensado bien cada anuncio que lanzan al mercado. Los traductores profesionales deben respetar ese saber hacer de los publicistas y procurar trasladar su mensaje a otros idiomas lo más fielmente posible en función del idioma, la sociedad y las normas culturales del consumidor final.

 

¿Añadirías algún consejo más? ¿Cuál?  

La traducción publicitaria, escribir para convencer.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

A diario todos somos bombardeados por cientos de mensajes publicitarios. Algunos están escritos directamente en español, pero otros muchos han sido escritos originalmente en inglés, francés, chino, alemán, árabe, etc. ¿Has pensado alguna vez quién traduce estos anuncios publicitarios? ¿Qué magos de la traducción son capaces de trasladar esas frases emocionales a un lenguaje que al consumidor le llegue al corazón?

Hoy en ABC Translink hablamos de la traducción publicitaria con tres ejemplos reales de lo que no se debería hacer. Además de hacernos sonreír, estos ejemplos nos pueden dejar una interesante moraleja: elijamos a la mejor agencia de traducción para traducir nuestros eslóganes y anuncios antes de lanzarlos a los mercados extranjeros.

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Volando en cueros con American Airlines.

Hace unos años, la compañía norteamericana American Airlines invirtió un montón de dinero en publicitar la incorporación de unos cómodos y lujosos asientos de cuero en la primera clase de sus aviones. En inglés el eslogan de la campaña era “Fly in leather” y, como ves, lo tenía todo, era corto, rotundo y fácil de leer. El problema surgió cuando los traductores de la compañía trasladaron esta frase al español de forma literal. ¿El resultado? “Vuela en cueros”. Un poco atrevido, ¿verdad?

“Nothing sucks like an Electrolux”

¿Cómo traducirías al inglés coloquial esta frase? ¿Quizás como “Nada apesta tanto como una Electrolux”? Esto es lo que le ocurrió a la conocida empresa de origen escandinavo Electrolux. Supuestamente, el eslogan quería transmitir a los consumidores la idea de que las aspiradoras de esta marca aspiraban o chupaban perfectamente la suciedad allí por donde pasaban. Lamentablemente, el traductor no tuvo en cuenta un aspecto fundamental en la traducción publicitaria: la existencia del lenguaje coloquial.

El palito de estiércol de Clairol

Clairol es una marca de cosméticos bastante conocida en Estados Unidos. Uno de los productos de su gama, un perfilador de ojos, fue bautizado en inglés con un sugerente nombre, “Mist stick”, traducido al español como “Palito de niebla”. El problema surgió cuando los directivos de la empresa decidieron no invertir en traducciones y lanzar ese producto con su nombre original en el estado alemán de Baviera. El problema es que en la jerga coloquial de esta parte de Alemania “mist stick” se traduce, literalmente, como “palito de estiércol”. Como te imaginarás, el producto no tuvo una acogida demasiado entusiasta por parte de sus posibles compradoras.

 

En definitiva, y según nuestra experiencia, los profesionales que se dedican a la traducción publicitaria no solo deben conocer a fondo los dos idiomas implicados en una traducción – el idioma materno y el idioma final del mensaje – sino que tienen que ser expertos en las raíces culturales y lingüísticas de las comunidades residentes en los países destino de la traducción. Deben tener, en definitiva, unos conocimientos extra lingüísticos que les permitan, junto con el departamento de comunicación de la empresa cliente, crear eslóganes y textos publicitarios comprensibles y convincentes. Dos cualidades imprescindibles para optimizar la inversión publicitaria de cualquier empresa del mundo.

 

¿Quieres más información? Contacta con ABC Translink.

 

¿Por qué traducir?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Uno de los libros más interesantes que cayeron en mis manos el pasado 2014 fue Found in Translation de Nataly Kelly. El libro aborda varias ideas interesantes para las personas interesadas en la traducción y la interpretación, pero lo que más me sorprendió fue una de las primeras frases que leí: “La traducción salva vidas”. Una afirmación rotunda, ¿verdad? Pero si te pones a pensar verás que, desde cierto punto de vista, Nataly no está nada desencaminada. Veamos tres ejemplos:

Found in translation


Evitan malentendidos internacionales.

¿Recuerdas el escándalo del falso intérprete del funeral de Mandela? La noticia corrió como la pólvora aunque, realmente, la payasada no tuvo mayores consecuencias que la vergüenza propia y ajena. Pero reflexionemos. ¿Qué ocurriría si en las conferencias y tratados internacionales participaran intérpretes y traductores no cualificados? ¿Te imaginas los conflictos internacionales que una interpretación errónea podría generar? Mejor no pensarlo.

 

Impulsan la economía.

Y no hablo de la economía internacional, sino de la de las pequeñas y medianas empresas y, también, de los profesionales autónomos. ¿Cómo podríamos comerciar con empresas de otros países sin traducir la información sobre nuestros productos y servicios? En este nuevo año, como en el anterior, la internacionalización va a ser la clave para dejar atrás esta pesada crisis y esta tarea será inviable sin el apoyo de las agencias de traducción e interpretación.

 

Salvan vidas.

Es la idea central del libro de Kelly y lo que nos impulsó a escribir este artículo. ¿Cuántas vidas están en juego cuando se traduce un libro de texto de medicina? ¿Y el prospecto de un medicamento? Y encontramos otros ejemplos menos prosaicos pero igualmente importantes: las etiquetas de los productos de limpieza, las instrucciones de la maquinaria y de los vehículos o los carteles de seguridad vial.

Allá donde mires, verás una traducción y, no lo olvidemos, de muchas de ellas depende nuestra salud y nuestro bienestar. Así de simple, así de directo.

¿Necesitas una traducción?

 

La interpretación automática: mitos, leyendas y realidades.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

¿Has utilizado alguna vez un programa de traducción automática? Cierto es que esas traducciones no son perfectas (ni mucho menos), pero sí nos sirven para hacernos una idea general de lo que quiere decir el autor de un texto. Pero hoy no vamos a hablar de las ventajas y desventajas de los traductores automáticos, sino de sus primos hermanos, mucho menos conocidos, pero que están irrumpiendo con fuerza en el mercado internacional: los intérpretes automáticos.

Qué es la interpretación automática.  

El funcionamiento de la interpretación automática es muy similar al de la traducción. En el segundo caso el traductor automático convierte palabras escritas en un idioma en palabras escritas en un idioma diferente. En la interpretación se traducen sonidos: el usuario emite palabras en un idioma determinado y la máquina las devuelve también de forma sonora (voz) en el idioma que decidamos. Puede sonarnos a ciencia ficción, pero es una realidad en la que están trabajando los investigadores en tecnologías de la traducción de muchos países del mundo.

 

Cómo funciona.

En la interpretación automática intervienen dos tipos de software complementarios:

– Software de reconocimiento de voz: una serie de instrucciones informáticas que reconoce los distintos sonidos que emite el hablante trasformando las ondas sonoras en palabras, entonaciones y silencios.

– Software de traducción: un segundo programa informático capta las palabras registradas en un idioma, las interpreta teniendo en cuenta el léxico, la sintaxis y la semántica, busca su equivalente idiomático en una amplísima base de datos y emite su resultado de forma oral.

Interpretación automática

No parece sencillo y no lo es. Al software de reconocimiento de voz, por ejemplo, le falta mucho para ser perfecto. El acento propio del hablante, su estilo particular de pronunciar las sílabas, los silencios o pausas que se intercalen entre las palabras o la forma particular de entonar pueden modificar sustancialmente los resultados.

Respecto al software de traducción, todos sabemos cómo funcionan estos programas.  Sus traducciones literales han dado origen a multitud de chistes y artículos como aquel que escribimos sobre la traducción automática de la palabra jamón, ¿te acuerdas?

¿Desbancarán estos programas a los intérpretes profesionales?

Los investigadores todavía están a años luz de ofrecer al mercado un sistema de interpretación fiable al 100%. Estos intentos son útiles para, quizá, sacarnos de un apuro (como un viaje de ocio a un país en el que no se hable nuestro idioma), pero poco más. La comunicación que nos pueden ofrecer a día de hoy los intérpretes automáticos no es fiable y eso, precisamente, es la clave para que no podamos utilizarlos en nuestros proyectos empresariales. Igual que ocurre con los traductores automáticos, los intérpretes automáticos ofrecen a los usuarios una aproximación del mensaje, nos permite hacernos una idea de qué habla nuestro interlocutor, pero poco más.

De todas formas, tenemos que tener en cuenta que los traductores automáticos han cambiado la forma de vivir y trabajar de millones de personas. ¿Harán lo mismo los intérpretes automáticos? El tiempo nos lo dirá.

 

Ver servicios de Interpretación de ABC Translink

Tarifas de traducción: ¿bueno, bonito y barato?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

La semana pasada dedicamos el artículo de nuestro blog a hablar sobre uno de los escasos beneficios que nos ha legado la última crisis económica: el incremento de la calidad.

Hoy vamos a reflexionar sobre otra consecuencia del cambio de las reglas del mercado en los últimos años: el abaratamiento extremo (y a veces absurdo) de las tarifas.

Ofertas dudosas

 

Oferta del mes, chollo, 3×1, rebajas, más que rebajas, ofertón, súper rebajas… la escasez de la demanda y el exceso de la oferta ha provocado un cambio en nuestra mentalidad como consumidores: todos, en mayor o menor medida, decidimos adquirir productos o contratar servicios con una óptima relación calidad-precio y huimos de los productos que son más caros que otros de similares características.

Este es un comportamiento totalmente lógico ya que al disponer de recursos más limitados procuramos estirarlos lo más posible. Tendemos a priorizar la adquisición de los productos más necesarios y demandamos que estos duren el mayor tiempo posible.

Hasta ahí, todo normal. Pero el tema se complica cuando nos vamos al otro extremo, a pedir más por menos, a comprar teniendo en cuenta sólo el precio final que marca la etiqueta, a decidirnos por la oferta más barata sin comprobar que sus características sean las que realmente necesitamos. En definitiva, a pedir duros a cuatro pesetas.

Nadie da duros a cuatro pesetas.

¿Recuerdas este sabio refrán? En el caso de la adquisición de productos es fácil pensar en ejemplos: todos sabemos que unos vaqueros de 100 euros no durarán lo mismo ni conservarán el mismo aspecto al cabo de un año que una prenda similar de 5 €. También somos conscientes de que un filete de ternera de Galicia de a 21 € el kilo no tiene el mismo sabor que otro sin denominación de origen que está de oferta a 8 € el kilo.

Pero ¿vemos tan claro el tema de la calidad cuando contratamos un servicio determinado como, por ejemplo, una traducción?

Siguiendo con los ejemplos del párrafo anterior: ¿te fiarías de una traducción del español al árabe de 10.000 palabras que costara 10 €? ¿Crees que si te piden 25 € por traducir la descripción de los 250 productos de tu tienda virtual estás consiguiendo un gran chollo?

El intento de ahorrar costes fijos, de estirar al máximo el presupuesto mensual ha llevado a ciertas empresas a escatimar los fondos dedicados a contratar ciertos servicios. Desde nuestro punto de vista es un error que, a la larga, tiene sus consecuencias.

Un servicio de traducción e interpretación de calidad cuesta lo que vale: el tiempo, la experiencia, la dedicación y el saber hacer de auténticos profesionales. Y eso no quiere decir que las tarifas deban ser caras, nada más lejos de la realidad. Estas tarifas deben ser justas, realistas y adecuadas a las necesidades del cliente final, a tus necesidades.

¿Quieres saber más? Contacta con nosotros.

Calidad y atención al cliente, dos caras de la misma moneda.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que la crisis económica de los últimos años ha cambiado radicalmente nuestra forma de vivir. En las épocas de las vacas gordas todos teníamos cierta tendencia al derroche, a “usar y tirar” como si todos los productos fueran simples pañuelos de papel. A consumir por consumir comprando todo aquello que se nos ponía por delante. Pero todo eso ya pasó.

Ha cambiado nuestra mentalidad, pero también nuestra actitud, tanto en la vida personal, como en nuestra faceta profesional. La crisis ha puesto varios puntos sobre las íes, entre ellos muchos que están relacionados con la calidad y la atención al cliente. Me explico con un ejemplo:

Hace unos siete años me acerqué a una conocida promotora inmobiliaria para interesarme por unos pisos que acababan de poner a la venta. La empleada que me atendió en la puerta no me dejó ni entrar en la oficina, ni corta ni perezosa me soltó un desabrido “no moleste que eso ya está vendido hace meses”. Como supondréis, me quedé completamente atónita. Y este no es un ejemplo aislado. En esos años de consumo disparatado en los que las ventas se hacían solas, pocos de nosotros exigíamos una calidad determinada por un producto o servicio. Había tal demanda que la oferta perdió el norte, subieron los precios, bajó la calidad y en cuanto a la atención al cliente, simplemente se olvidó.

Hoy todo es distinto. Unos por necesidad, otros por convicción, todos exigimos dos características básicas a cada producto o servicio que adquirimos:

1. Una óptima relación calidad-precio.

2. Una atención exquisita por parte del vendedor.

Calidad en ABC Translink

Casi todos tenemos menos recursos y queremos exprimirlos al máximo desde nuestros dos grandes roles: consumidores y proveedores:

Como consumidores: exigimos un buen precio, pero también una alta calidad. Además, demandamos explicaciones concretas sobre las características de la compra y una atención personalizada, profesional y de calidad.

– Como proveedores de productos y servicios: intentamos destacar de nuestra competencia ofreciendo el mejor producto o servicio posible mejorado con un bien intangible pero sumamente valioso, la atención al cliente.

 

Calidad y atención al cliente, dos caras de la misma moneda, dos de las consecuencias de esta dichosa crisis de la que, afortunadamente, vamos saliendo poco a poco. Y es que, como dice un sabio refrán “No hay mal que por bien no venga”.

¿Qué opinas? ¿Crees que la crisis ha provocado que mejore la atención al cliente?

¿Más barato que en España?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Si tienes una cierta edad seguro que recordarás la famosa frase “Más barato que en Canarias”. Hace años, cuando Internet solo existía en la ciencia ficción, muchísimos europeos aprovechaban sus vacaciones en las islas afortunadas para hacerse con cientos de productos mucho más económicos que en su país de origen.

A todos nos gustan las ofertas, pagar menos por más o, por lo menos, pagar lo justo por un producto y servicio y eso es, precisamente, uno de los efectos que nos ha dejado la crisis económica internacional. En los últimos años asistimos a un renacimiento del espíritu ahorrador. De la compra impulsiva y el “usar y tirar” hemos vuelto a la filosofía de nuestros padres y abuelos: conservar, aprovechar y reciclar siempre que sea posible.

Esa lógica tendencia a economizar, a ajustar precios se ha extendido en los últimos años a las empresas de todo nuestro territorio nacional y se ha convertido, precisamente, en una de nuestras principales ventajas competitivas. Hoy por hoy España es uno de los países europeos donde los consumidores pueden adquirir productos y servicios a precios sin competencia a través de Internet.

Comprar en España

Este nuevo espíritu ahorrador ha encontrado un excelente aliado en Internet. Gracias a la red de redes las empresas españolas han conseguido que las empresas y clientes de todo el mundo puedan acceder a sus excelentes carteras de productos y servicios.

Y en la apertura a este mercado globalizado hay un sector laboral que ha adquirido una importancia especial: el sector de la traducción.

Internet no tiene más fronteras que las del propio idioma, de ahí la importancia de traducir tanto las páginas web generalistas como los comercios virtuales, esas plataformas donde un cliente de cualquier parte del mundo puede adquirir su producto favorito con un simple clic.

Hay miles de clientes en todo el mundo que están deseando conocer y comprar los productos y servicios de tu empresa. ¿Por qué no hacer que tu página web hable el idioma de tus clientes? Es sencillo, rápido y más económico de lo que crees.

 

¿Quieres que estudiemos tu proyecto? 

¿Quieres trabajar en el extranjero?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Con la llegada de la crisis y la altísima tasa de desempleo en nuestro país, muchos profesionales – antiguos y recién titulados – se han planteado una interesante alternativa: trabajar en el extranjero. El Reino Unido, Holanda o Alemania son algunos de los destinos cercanos más atractivos, pero también podemos ir un poco más allá y probar suerte en China, Dubái, o Chile, por poner algún ejemplo.

Dejar tu país de nacimiento para establecerte en otro país es una decisión dura, pero pensando en positivo vemos que también tiene grandes ventajas, por ejemplo:

– Aprenderás perfectamente una segunda lengua. Aunque hayas estudiado inglés, alemán o francés, vivir y trabajar en un país extranjero te procurará esa auténtica inmersión lingüística que tanto publicitan las academias de idiomas. Míralo desde este punto de vista: aprenderás cobrando.

– Reunirás una interesante red de contactos. En el mundo globalizado en el que vivimos, las redes personales son fundamentales a la hora de crecer profesionalmente. Residir en el extranjero te dará la posibilidad de conocer profesionales interesantes y, lo más importante, conseguirás que estos te conozcan a ti.

Traduce tu CV

¿Es necesario traducir el CV?

Rotundamente sí y, además, no solo en inglés si el país que has escogido tiene otro idioma como lengua materna. Dos razones:

– Por muy alto que sea tu nivel de conocimientos en idiomas, no los manejas de la misma forma que tu propia lengua materna. Los reclutadores de las empresas  internacionales dedican muy poco tiempo a echar un vistazo a tu trayectoria laboral (aproximadamente 1 minuto). Es fundamental que lean contenidos no solo correctos, sino excelentemente redactados. Una redacción fluida que solo se consigue cuando el idioma que utilizas es tu lengua materna o cuando has pasado largos años redactando en ese idioma. En ABC Translink tu CV será traducido y revisado por un traductor cuya lengua materna es el idioma que necesitas. Sencillo, pero fundamental.

– Los reclutadores de países como Holanda, China o Dubái se comunican perfectamente en inglés pero, lógicamente, valoran positivamente el esfuerzo de un candidato para integrarse en su país ya desde la propia solicitud de empleo. Si tu CV está traducido a varios idiomas conseguirá un interesante efecto: destacar entre la multitud.

En fin, el mundo es muy grande y está lleno de posibilidades. Además, como dicen los abuelos, “hay que estar donde se cuecen los garbanzos”, ¿verdad?

¿Quieres un presupuesto para traducir tu CV y tu carta de presentación?

Traducciones publicitarias, mucho más que palabras.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Aunque no lo queramos reconocer, a todos nos gusta la buena publicidad. Esos eslóganes graciosos, sorprendentes o pegadizos que pasan a formar parte de nuestra vida casi sin darnos cuenta. Por ejemplo ¿recuerdas?:

– Si no hay casera, nos vamos.

– Busque, compare y si encuentra algo mejor ¡cómprelo!

– El algodón no engaña.

– ¿Te gusta conducir?

– Porque yo lo valgo.

Y tantos y tantos otros.

 Eslogan

En un mercado globalizado y competitivo, saturado de productos y servicios, la importancia de de los mensajes publicitarios es innegable. Todas las empresas, grandes y pequeñas, se esfuerzan en trasmitir las bondades de sus productos y servicios a sus exigentes clientes. Conseguir crear una buena publicidad en un idioma es complicado, pero trasladarla a otro idioma es… tarea de profesionales.

Traducir textos publicitarios no consiste solo en trasladar palabras de un idioma a otro ya que en la mayoría de los casos esas palabras y frases perderán todo su sentido original. Tampoco consiste en inventarse una idea publicitaria nueva ni, por supuesto, en cambiar el mensaje que la marca quiere lanzar a sus clientes.

Entonces ¿cuál es el secreto de la publicidad traducida?:

La correcta localización.

Localización. Seguro que has leído esa palabra en otras webs de traducción, pero ¿sabes lo que significa?

“Localizar” aplicada al sector de la traducción significa adaptar el mensaje a la idiosincrasia propia del país al que vaya destinado. Conocer a fondo los giros idiomáticos, las palabras o frases del idioma “de la calle” para, finalmente, trasladar en palabras el sentido real del mensaje original.

Pero ¿cómo conseguirlo?

Contando con profesionales de la traducción y la interpretación  que tengan como lengua materna la que van a traducir o, en su defecto, que hayan pasado largos años inmersos en la cultura del idioma a interpretar.

En fin, este es uno de los pequeños secretos del mundo de la traducción publicitaria: comprender el mensaje original, localizar el mercado destino y adaptar el texto a la personalidad del cliente final.

Traducir los textos publicitarios se convierte, así, en una necesidad vital para todas esas empresas grandes o pequeñas que se han embarcado en un proceso de internacionalización. Y, como dice el eslogan (sin traducir): Just do it!

Cacharro, quinqui, talego, tranqui, buga… hablamos de jergas.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Hay un fenómeno lingüístico que trasciende fronteras y épocas: las jergas. Ese idioma paralelo al oficial que hablan y entiende un grupo mayor o menor de personas que tienen algo en común, sea el barrio donde han nacido, su profesión, afición o ideas.

Según los expertos, las jergas surgen por varias razones. Dos de ellas serían las siguientes:

– Como seña de identidad: una inmensa cantidad de gente está orgullosa de sus raíces, del lugar en el que han nacido o del grupo social al que pertenecen. La jerga se convierte así en una bandera, una señal de identidad propia, personal y motivo de orgullo. En ocasiones, las jergas adquieren tanta importancia que pasan a ser dialectos regionales y quizá y con el tiempo, lenguas oficiales de un país o territorio.

– Como forma de encubrimiento: todos conocemos la famosa jerga carcelaria ¿verdad? “Está en el talego”, “Mangó un buga”, “Pasó una china”. Algunas expresiones las conocemos tan bien gracias a la televisión y los libros que esa jerga ha perdido su carácter meramente carcelario y se ha incorporado al lenguaje coloquial. Pues bien, esa jerga carcelaria nació como un lenguaje secreto, un código de señales utilizado por los presos para poder comunicarse sin ser comprendidos por la autoridad penitenciaria. Curioso, ¿verdad?

Jerga carcelaria

Como las razones por las que surgen son comunes a todos los seres humanos podríamos decir que todos los idiomas del mundo cuentan no sólo con una, sino con varias jergas propias y complicadas de entender y, por supuesto, nada sencillas de traducir.

Por ejemplo, ¿conoces el verlan? Es una jerga francesa que en su origen se creó como un lenguaje secreto carcelario y  que luego se extendió al resto de la comunidad, especialmente a las tribus juveniles urbanas. Si la conoces, traducir esta jerga no es excesivamente complicado ya que la regla principal consiste, en esencia, en separar las sílabas, cambiar su orden justo al contrario y volver a unirlas. Un ejemplo sencillo: à l’envers (traducido “al revés”) sería ver-lan.

La complejidad e idiosincrasia de las diferentes jergas en inglés, alemán, chino, árabe, francés, italiano, etc. se acentúa si la jerga a traducir es de carácter profesional. Textos médicos, técnicos, legales o informáticos redactados en un lenguaje propio, en una jerga, que exige una traducción rigurosa y profesional. Para garantizar su calidad, este tipo de traducciones deben ser realizadas por traductores nativos supervisados por especialistas en el sector profesional al que se dirijan los textos. De esta forma traducimos en ABC Translink los diferentes textos informáticos, legales o médicos de nuestros clientes con total garantía de calidad.

¿Y tú? ¿Qué jerga hablas?