Archivo de la etiqueta: castellano

3 dichos en castellano

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Del mismo modo que sucede con los refranes, cada país cuenta con un importante bagaje de los llamados dichos populares. El DRAE define dicho término (valga la redundancia) como “palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal”, y también como “ocurrencia chistosa y oportuna”.

En España los dichos forman parte intrínseca de nuestra cultura tanto o más que los propios refranes, así que hoy vamos a intentar descubrir el origen de esas “ocurrencias oportunas” que han ido pasando de generación en generación.

Pulso

1.
 No dar el brazo a torcer: no cambiar de opinión, obstinarse en una postura, idea o decisión.

Seguro que alguna vez has utilizado o escuchado esta frase, pero ¿alguna vez has echado un pulso? Ya sabes, ese juego en el que dos contendientes ponen el codo de su brazo diestro sobre la mesa y gana el que tumba el brazo del otro. Pues de ahí, precisamente, viene este invencible dicho popular.

2.

Ser un culo de mal asiento: ser una persona inestable, que no lleva una vida ordenada y organizada o que cambia de trabajo y de aficiones continuamente. Vamos, que no se conforma con nada.

Todas las personas y algunas cosas tienen culo. En este caso, las posaderas se refieren a las vasijas de barro que, si estaban mal hechas, tenían unas protuberancias que las hacían oscilar sobre las superficies y muchas veces volcarse.

 

3.

Vísteme despacio que llevo prisa: no acelerarse, llevar a cabo las tareas lentamente para no cometer errores que dilaten su término.

Un dicho que tiene casi tantos “padres” como personas que lo conocen. Según las fuentes estaba Napoleón, Carlos III o Fernando VII siendo vestido por un lacayo novato sumamente nervioso. Como el pobre hombre no atinaba con las mangas y los botones, el gran hombre le dijo “vísteme despacio que llevo prisa”. Hoy por hoy, en esta acelerada sociedad del siglo XXI podríamos aplicarnos el cuento más de una vez ¿verdad?

¿Qué te parece? ¿Conocías el origen de alguno de estos famosos dichos?

El significado de los nombres propios: la letra A

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Hoy comenzamos una serie de capítulos que creemos que os van a gustar: el significado de los nombres propios. Este tema pertenece a una disciplina poco conocida, la antroponimia, también llamada onomástica antropológica. Esta disciplina intenta estudiar el significado de los nombres propios y de los apellidos de las personas y, como veréis, arroja resultados bastante curiosos.

En todas las culturas y lenguas del mundo existen los nombres propios de personas. Su propio nombre es casi lo primero que aprende un bebé justo después de los acostumbrados “mamá” y “papá”. Los antropónimos o nombres propios suelen tener un significado que a veces es descriptivo y otras veces es puramente simbólico. En la moderna sociedad actual hemos olvidado muchos de estos significados, aunque es un tema recurrente en los libros de “nombres para recién nacidos” que forman parte de la biblioteca de los padres primerizos.

Anotar todos y cada uno de los nombres de todas las lenguas sería una tarea interminable. Así que en ABC Translink hemos hecho una pequeña selección letra por letra consultando la lista de los 200 nombres propios más comunes en España según el Instituto Nacional de Estadística (100 nombres de hombre y 100 de mujer)

 De todas formas, si tienes curiosidad por conocer el significado de algún nombre propio, déjanos un comentario e intentaremos encontrarlo y publicarlo.

¿Empezamos?

NOMBRES-A

A:

A Nombre  Origen

 

Significado

 

  Ángela Griego “La mensajera de Dios”.

Ángela es el nombre en femenino de “Ángel”, un ser alado que, según la religión cristiana, se ocupa entre otras cosas de guardar el cielo y proteger a los seres humanos.

Ana Hebrero “Aquella que favorece, tiene piedad y misericordia”.

Ana es el nombre bíblico que corresponde a la madre de la Virgen María. Su equivalente en masculino sería Ananí o Ananías.

Adriana Latino “Procedente de Hadria”.

Hadria era el gentilicio de la actual ciudad italiana de Adria, conocida históricamente por ceder parte de su nombre al mar Adriático. Su versión en masculino sería Adrián.

 

Antonio Etrusco Su significado es algo confuso aunque la mayor parte de las teorías se inclinan por “aquel que se enfrenta a sus adversarios”. Es el nombre masculino que encabeza la lista de los 100 nombres más frecuentes en España. Su femenino sería Antonia.
Andrés Griego “Hombre viril”. Es un nombre que deriva del griego “andros” que significaría “hombre”. Su versión femenina sería Andrea.
Alberto Germánico “El que brilla por su nobleza”. Realmente es una contracción de un nombre más largo: Adalberto. Su equivalente femenino sería Alberta o Albertina.

 

 

¿Aparece tu nombre favorito en esta lista? 

Refranes curiosos en castellano. Primer capítulo.

La RAE define refrán como: “Dicho agudo y sentencioso de uso común” y define dicho como: “Palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal”.

De esta forma, entenderemos por “refrán” una frase de origen popular, conocida por una comunidad que comparte la misma lengua y que se va repitiendo sin cambios sustanciales a lo largo de los años.

Los refranes son una mezcla de consejo, sentencia, moraleja y advertencia. Su carácter es didáctico y admonitorio, muy diferente al de los modismos o los idiotismos.

Al ser frases que expresan el saber popular, prácticamente todas las lenguas del mundo tienen refranes, por ejemplo:

Einem geschenkten Gaul schaut man nicht ins Maul.

The early bird catches the worm.

Un tiens vaut mieux que deux tu l´auras.

Por cierto ¿te atreverías a traducir estos dichos en otros idiomas?

Volviendo al castellano: todos conocemos muchos refranes, pero ¿nos hemos parado a pensar en su origen? Es algo muy curioso así que hoy vamos a elegir tres de los refranes más populares en España y a intentar rastrear su nacimiento:

Armarse la marimorena

1. “Armarse la marimorena”: crearse una fuerte discusión, riña o bronca.Rastreamos su origen hasta el siglo XVI. En un castizo barrio madrileño, Alonso de Zayas y su mujer María Morena (apellido o apodo, eso no se sabe) regentaban una bodega a la que acudían clientes de todo tipo, desde nobles a soldados. Parece ser que una noche María Morena se negó a servir su mejor vino a la soldadesca, estos se ofendieron y, bueno, “se armó la marimorena”, sobre todo porque fue la bodeguera la que con más ardor participó en la gran bronca.
2. “A río revuelto, ganancia de pescadores”: en los momentos de revueltas, guerras o crisis económicas, siempre hay alguien que se aprovecha de la situación y consigue grandes beneficios (¿nos suena, verdad?).El origen de este refrán está claro para los pescadores: cuando las aguas están turbias, los peces pican mejor el anzuelo o se enredan en la red porque la suciedad del agua no les deja darse cuenta de la trampa.
3. “Dar gato por liebre”: entregar un producto o realizar un servicio de menor calidad haciéndolo pasar por otro similar pero de la calidad acordada.Este refrán sí que es curioso. En los siglos pasados las posadas y las fondas tenían la fama de cocinar gatos en lugar de cabritos o liebres, dos animales mucho más caros y difíciles de conseguir que los gatos callejeros.

Parece ser que los comensales, como intento de conjuro de buena suerte, recitaban antes de comenzar la comida “Si eres cabrito, mantente frito. Si eres gato, salta del plato”. Lógicamente, si era gato, gato comían, pero se quedaban mucho más tranquilos, claro.

¿Conocías el origen de estos refranes? 

La diversidad lingüística en Estados Unidos.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Según la prestigiosa publicación Ethnologue  el español es el segundo idioma más hablado del mundo, después del chino y justo antes del tercero de la lista, el inglés. Más de 400 millones de personas de treinta países diferentes se comunican, con sus propias particularidades, en la lengua de Cervantes.

Uno de los países del mundo donde encontramos un mayor número de hispanohablantes es el enorme y poderoso Estados Unidos de América. En este  país una gran parte de su población afirma tener como segunda lengua materna el castellano, 43 Estados lo reconocen como segunda lengua después del inglés y numerosos organismos lo utilizan en sus comunicados oficiales y entornos web.

Estos datos no deben extrañarnos ya que, según el Censo Oficial del año 2012, en Estados Unidos viven más de 53 millones de hispanos, una cifra que equivale a algo más de un 13% del total de la población.

Pero además de la incidencia e importancia del español, en los últimos años Estados Unidos asiste a un incremento del uso y conocimiento de otras lenguas. Algunos teóricos apuntan a una posible revolución lingüística promovida por la irrupción de miles de inmigrantes procedentes de diversos puntos del mundo; personas y familias que introducen el chino, el persa o el árabe de sus países de origen en la ecléctica sociedad norteamericana.

Como bien sabemos, la influencia de un idioma en la sociedad es un dato importante que puede afectar y modificar los usos y costumbres de un país. La introducción de nuevas lenguas en los Estados Unidos ha preocupado de tal manera a su Gobierno que la Oficina del Censo Estatal ha publicado un interesante mapa interactivo que muestra la influencia de los diversos idiomas a lo largo y ancho del gran país norteamericano.

mapa-interactivo

Los idiomas que aparecen en este mapa son variopintos; encontramos, por supuesto, el español, el italiano, el francés o el alemán. Pero también aparecen algunas lenguas menos mayoritarias como pueden ser el vietnamita, el tagalo o el coreano.

Lo preocupante del informe no es la amplia variedad de lenguas sino que muchos de estos nuevos norteamericanos no dominan el que se supone que debería ser el idioma principal de su país de adopción, el inglés.

¿Crees que los norteamericanos tienen razones para preocuparse?

 

Por cierto: es interesante chequear este mapa interactivo. Si te apetece echarle un vistazo, aquí tienes su enlace directo.

 

Las 5 palabras más utilizadas en inglés

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Inglés, francés, italiano, chino, ruso, árabe… en todos los idiomas del mundo hay ciertas palabras que se utilizan más que otras. En este caso no interviene el gusto del hablante sino, fundamentalmente, la época en la que viva y también la moda. Por ejemplo, en los años 60 en España era muy habitual tomar algo en el ambigú antes de disfrutar de una película o una obra de teatro o era muy normal ponerse una rebeca cuando refrescaba la tarde. En aquellos tiempos una tableta era siempre de chocolate y chatear era ir a tomar unos vinos con los amigos.

Para nuestro artículo de hoy hemos buscado las 5 palabras que más se utilizan en inglés hoy en día. Esta es la lista que hemos obtenido después de consultar varias fuentes. Por supuesto, si quieres aportar alguna más, no dudes en hacerlo. ¡Estás en tu casa!

 

Tableta de chocolate

 

1. The: imprescindible. Es difícil encontrar una frase completa en inglés que no contenga este famoso artículo. Lo curioso es que “THE” también alude a un sistema de programación informático bastante conocido entre los profesionales del sector.

 

2. Xmas: abreviatura de Christmas. Aunque parece una moda publicitaria, la abreviatura empezó a utilizarse habitualmente en el siglo XVI. La “X” es la representación de la letra griega “chi” que es la primera del nombre de Χριστός, que se traduce como “Cristo”.

 

3. Chat: hablar de forma coloquial. Proviene de chatter, término que podríamos traducir como charla informal o cháchara. Como curiosidad recordemos la segunda acepción de la RAE sobre la palabra cháchara: abundancia de palabras inútiles.

 

4. Money: proviene de la voz latina “Monēta”. Lo curioso es que este nombre era el apelativo cariñoso de la diosa Juno (Iūno Monēta), la protectora de la ciudad de Roma que es más conocida por ser al mismo tiempo la esposa y la hermana de Júpiter.

 

5. Job: buscado y rebuscado. La curiosidad la encontramos en su significado en español como nombre propio: proviene del término hebrero אִיּוֹב  y significa literalmente “Aquel que soporta penalidades”. A buen entendedor….

 

Esta es nuestra lista de 5 palabras. ¿Quieres aportar alguna más? 

¿Qué son los modismos?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

La RAE define modismo como “Expresión fija, privativa de una lengua, cuyo significado no se deduce de las palabras que la forman”. Existen modismos en todas las lenguas y todas las culturas y forman parte intrínseca de la cultura tradicional de cada comunidad lingüística o regional.

No hay que confundir la palabra modismo con otra bastante parecida, el idiotismo. Esta última no significa lo que parece, sino “giro o expresión contrario a las reglas gramaticales”. Por ejemplo, un idiotismo clásico es “a ojos vistas” mientras que un modismo podría ser “estar en la luna”.

Tampoco los refranes y los modismos son exactamente iguales. Algunas de sus diferencias son sutiles, pero existen, por ejemplo: los verbos utilizados en los refranes no se suelen conjugar, los de los modismos sí (“no veo tres en un burro”, “no ves tres en un burro”). Otra diferencia es la intención: la mayoría de los refranes cumplen un objetivo didáctico o pedagógico (“dime con quién andas y te diré quién eres”), el modismo no tiene por qué ser pedagógico, simplemente es un reflejo coloquial de la sociedad y cultura del hablante (“a troche y moche”).

Sutilezas y significados aparte, lo cierto es que los modismos forman parte de nuestra cultura y tradición y, además, suelen ser muy certeros. En ABC Translink hemos hecho una lista con nuestros 5 modismos favoritos en español:

 

1. Mandar a la porra: decir o hacer ver a una persona que no se desea seguir hablando o estando con ella. Parece ser que el dicho comenzó por una curiosa costumbre del ejército. Durante las expediciones guerreras, el tambor típico militar se tocaba con un palo grueso y largo denominado “porra”. Cuando los batallones se asentaban para pernoctar, el palo se clavaba en un extremo del campamento y allí debían acudir los soldados arrestados para cumplir su sanción. Curioso.
2. Estar en Babia: ausentarse mentalmente, no estar atento. Babia sí existe, es una comarca de León conocida antiguamente por ser el mejor territorio de caza de la zona. Los ricos y nobles acostumbraban a retirarse allí unos cuantos días a relajarse, disfrutar y no pensar en sus responsabilidades cotidianas. Es decir, estaban “en Babia”.
3. Tocar madera: protegerse de los males tocando un objeto de madera o, si no se tiene a mano, pronunciando la frase “toquemos madera”. El origen de la expresión es polémico, pero se atribuye a los primeros cristianos y al poder mágico que atribuían a la cruz donde murió Cristo.
4. Tirar la casa por la ventana: despilfarrar, derrochar, gastar sin tasa ni medida. Parece ser que este dicho surgió en el siglo XIX cuando los afortunados ganadores de la lotería nacional tiraban todos sus enseres viejos por la ventana a fin de hacer sitio a los nuevos muebles que iban a comprar.
5. Salvarse por un pelo: librarse por poco de una tragedia, accidente, problema o desgracia. Se cree que este antiguo modismo surgió en los barcos. Cuando un marinero caía al agua se le podía agarrar de la melena para izarlo al barco.  ¿Quizá por eso se consideraba muy marinero dejarse el pelo largo?

Tocar madera

Modismos para todos los gustos ¿tienes algún otro que prefieres por algún motivo? ¡Cuéntanoslo!

El peligro de los traductores “intrusos”.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Habitualmente publicamos en Linkedin debates en torno a los artículos que escribimos en este blog. En uno de los últimos, el dedicado a las diferencias entre la traducción jurada y la traducción jurídica, uno de nuestros colegas de profesión hizo referencia al intrusismo en el sector de la traducción. Nos pareció un tema interesante sobre el que redactar unas cuantas reflexiones.


La definición.

La RAE define el término intrusismo como:

Ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada para ello. Puede constituir delito.

Sobre los adjetivos Intruso e intrusa nos quedamos con la primera acepción de la RAE:

Que se ha introducido sin derecho.

Según estas definiciones hablamos de personas que sin derecho ni autorización realizan unas actividades profesionales concretas para las que no están especialmente preparadas. En este contexto puede ser lícito suponer que los términos “persona no autorizada” y “sin derecho” hacen referencia a una titulación concreta o a una trayectoria de trabajo que, de una u otra forma, acredite que dicho profesional está preparado para ejercer su labor en un campo determinado.

Nada nuevo bajo el sol.

El intrusismo, desgraciadamente, no es nada nuevo ni en el sector de la traducción o la interpretación ni en otros como el periodismo o la medicina. En nuestro caso, los intrusos más flagrantes son aquellos que, habiendo visitado brevemente uno u otro país, creen que tienen conocimientos suficientes para interpretar o traducir esa lengua que han aprendido de forma superficial. Muchos empresarios confían sus trabajos de interpretación a este tipo de personas inexpertas que, además, suelen trabajar con unas tarifas menores que otros profesionales o empresas debidamente acreditados o con un bagaje de largos años de trabajo detrás.

¿El resultado?: Trabajos de traducción mediocres, cuando no incorrectos, que dañan el prestigio de los verdaderos profesionales de la traducción.

Una anécdota:

Para “quitar hierro al asunto” vamos a terminar este artículo con una de las anécdotas más conocidas sobre intrusismo: el caso de la Papisa Juana.

 

Papisa Juana

Según se cuenta, en el siglo IX una mujer ocupó durante dos años el cargo de máximo representante de la Iglesia Católica – Papa – haciéndose pasar por un hombre. Parece ser que la confusión se inició cuando la niña Juana, hija de un monje y criada en un ambiente de fervor religioso, decidió que quería estudiar. Como en aquella época las mujeres lo tenían prohibido, la chica decidió hacerse pasar por un chico, un tal Johannes (Juan) y comenzó a instruirse en el oficio de copista. Pasaron los años, Juan–Juana se fue relacionando con personas de alto nivel y, como una cosa lleva a la otra, llegó un momento en el que las autoridades eclesiásticas decidieron concederle el honor supremo de ser la cabeza visible de la Iglesia. La leyenda terminó cuando la pobre Juana dio a luz en medio de una procesión ante las miradas estupefactas de todos los fieles.

Moraleja: el intruso siempre acaba siendo descubierto, sus propios actos lo delatarán.

¿Traducción jurada o traducción jurídica? Similares pero muy diferentes.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Como bien saben los profesionales de la interpretación y la traducción, una traducción “jurada” no es lo mismo que una traducción “jurídica”. Son términos parecidos que pueden llevar a confusión en cuanto a qué traductor o intérprete está realmente cualificado para ofrecer estos servicios.

Creemos que es un tema importante para nuestros clientes y, así, en ABC Translink vamos a intentar aclarar bien estos dos términos.

 

La traducción jurada:

En España, una traducción jurada deberá estar firmada siempre por un traductor-intérprete jurado nombrado por el  Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España. Este nombramiento certifica que el profesional está capacitado para traducir del español a una lengua extranjera.

Tal como el propio Ministerio indica: el título habilita para realizar traducciones y/o interpretaciones juradas de una lengua extranjera al castellano y viceversa en todo el territorio español. Los Traductores-Intérpretes Jurados pueden certificar con su firma y sello la fidelidad y exactitud de sus actuaciones, empleando la fórmula que a tal efecto dicte el Ministerio. Las traducciones e interpretaciones de una lengua extranjera al castellano y viceversa que realicen los Traductores/as-Intérpretes Jurados/as tendrán carácter oficial.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación otorga también los títulos de traductor-intérprete jurado para las lenguas cooficiales en España. Sin embargo, las Comunidades Autónomas también conceden el título de traductor-intérprete jurado de sus respectivas lenguas cooficiales. En el caso del idioma catalán, el organismo que certifica al traductor-intérprete jurado es la Direcció General de Política Lingüística de la Generalitat de Catalunya. El caso de Galicia es similar, siendo la Secretaría Xeral de Política Lingüística de la Xunta de Galicia el organismo que da la acreditación. Respecto al vasco, el organismo que nombra a los traductores jurados es el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco.

 

Traducción Jurada

Como ves, no todos los profesionales del ramo están capacitados (no confundir con la palabra “cualificados”) para certificar, para “jurar” que el contenido de un texto traducido es fiel reproducción del contenido en el texto original.

 

La traducción jurídica:

La traducción jurídica suele definirse como la traslación de una lengua a otra de los diferentes textos y documentos que tienen o tendrán ámbito jurídico. Sería, para entendernos mejor, la traducción de leyes, decretos, ordenanzas, multas, contratos empresariales, testamentos, etc.

Un traductor jurídico no debe disponer de más título o certificado que el de sus propios estudios oficiales, pero sí debe tener unos sólidos conocimientos de la disciplina jurídica de la que trate el documento.

 

Como ves, jurada y jurídica son dos tipos de traducción muy diferentes, pero que tienen mucho que ver: la necesidad de ser ejecutadas por un profesional solvente con una sólida preparación y una larga y contrastada experiencia.

 

Las 10 palabras que peor escribimos en castellano.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Algo que siempre me llamó la atención de las películas de Hollywood es la continua recurrencia a los concursos de deletreo. Sabéis de lo que hablo: esas escenas en las que un montón de niños colocados en un estrado demuestran sus conocimientos del inglés deletreando rítmicamente “complejos” términos como house, home, sweet o friendly.

Y os preguntaréis ¿qué tienen que ver esos concursos norteamericanos con escribir mal en castellano? Pues, desde mi punto de vista, mucho. Si los españoles cada vez hablamos peor, nos comemos letras, sustituimos términos por símbolos matemáticos (+, -), confundimos zetas por ces… ¿cómo vamos a redactar correctamente?

almondigas

En ABC Translink hemos hecho una pequeña búsqueda de las palabras que peor escribimos los españoles. Entre todas ellas hemos elaborado nuestro mal llamado “top ten” o, correctamente escrito en castellano de Cervantes, “10 primeras”. A ver qué te parecen:

1. Idiosincracia: en lugar de la correcta “idiosincrasia” definida por la RAE como “rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”. 
2. Zarpullido: da picores sólo leerlo ¿verdad? Correcto: sarpullido. 
3. Perjuicios: muy diferente del correcto “prejuicios”. 
4. Espadadrapo, muy habitual, en el término correcto sobra una “d” y falta una “r”: esparadrapo. 
5. Vinistes en lugar del correcto “viniste” del verbo venir. 
6. Fregoneta: una especie de fregona con ruedas. Correcto: furgoneta. 
7. Tos: “movimiento convulsivo y sonoro del aparato respiratorio del hombre y de algunos animales”. Mucha gente lo confunde con el término correcto “todos”. 
8. Cocreta: esa masa rellena en forma alargada o redonda que tantas cenas ha presidido. Correcto: croqueta. 
9. Almóndiga: es esa bolita de carne picada que está tan rica con salsita. Un término imprescindible en este listado y que alude, a su manera, a la albóndiga. 
10. Bayonesa: un auténtico clásico. Término que sustituye a la rica mayonesa de la ensaladilla rusa. 

cocretas

Para terminar, no me puedo resistir a anotar aquí el nombre de un plato del día que leí ayer en el tablón de un restaurante: “Conejo Ala Jillo”. Ya sé que quizá no sea habitual, pero espero que no cree moda.

En fin, después de esta pequeña reflexión quizá no nos vendría mal copiar esa moda de los concursos americanos ¿qué opinas?

 

NOTA DE ACTUALIZACIÓN: Uno de nuestros contactos de Linkedin, tras leer este artículo, comentó a ABC Translink que la RAE aceptaba como válida la palabra “almóndiga”. Inmediatamente nos pusimos a verificar este dato porque, la verdad, nos parecía algo increíble. Para nuestro sorpresa hemos comprobado que la RAE acepta “almóndiga” del mismo modo que acepta términos tan increíbles como toballa, asín, crocodilo o murciégalo. Queremos agradecer a Gabriel su atinada corrección. Seguramente escribiremos otro artículo sobre las curiosas palabras que acepta y que no acepta la Real Academia. Intuyo que va a dar mucho que hablar…

LE-LA-LO: los leísmos

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Me le dejé en el autobús.

A Petra la dolía la cabeza.

A Pedro lo gustó el cocido.

En algunas zonas del centro de España cometer laísmos, loísmos o leísmos es bastante habitual. Estos errores están tan implantados en nuestro lenguaje coloquial que muchas veces se “contagian” a nuestros escritos: cartas comerciales, memorias empresariales, trabajos académicos, artículos de prensa y de internet o correos electrónicos.

LAISMO

De forma muy sencilla podríamos decir que el error consiste en utilizar los pronombres átonos “le”, “la”, “lo” (y sus formas plurales) como complementos directos cuando son complementos indirectos y al revés: utilizarlos como complementos indirectos cuando su función es, precisamente, la de complementos directos.

Quizá estos errores no se consideren tan importantes como intercambiar una “b” por una “v”, pero sí que denotan una falta de conocimientos por parte de quien los comete (sobre todo en el caso de los profesionales de la comunicación).

 

El leísmo:

El leísmo consiste en utilizar el pronombre “le” en lugar de los pronombres “la” o “lo”.

Con varios ejemplos lo veremos más claro:

CORRECTO INCORRECTO
La gatita entró a casa, pero no la vi salir. La gatita entró a casa, pero no le vi salir.
Lo cogí y me subí al autobús (un jersey). Le cogí y me subí a autobús (refiriéndonos a un jersey).

El laísmo:

Incurrimos en un  laísmo cuando usamos el pronombre “la” en lugar de “le”.

CORRECTO INCORRECTO
A ella le dolía la cabeza. A ella la dolía la cabeza.
A María le salió un grano. A María la salió un grano.

El loísmo:

Caemos en un loísmo cuando usamos el pronombre “lo” en lugar de “le”.

CORRECTO INCORRECTO
A Pedro le gustó mucho el cocido. A Pedro lo gustó mucho el cocido.
A Hernando le dio una fuerte migraña. A Hernando lo dio una fuerte migraña.

 

Como bien apuntan nuestros contactos de Linkedin, este no es un tema sencillo. Así, recurrimos a la tabla ejemplo que aparece en la sección de consultas de la Real Academia de la Lengua Española:

 

RAE

¿Qué opinas? ¿Te parece complicado no incurrir en laísmos, leísmos y loísmos?