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El significado de los nombres propios: la letra A

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Hoy comenzamos una serie de capítulos que creemos que os van a gustar: el significado de los nombres propios. Este tema pertenece a una disciplina poco conocida, la antroponimia, también llamada onomástica antropológica. Esta disciplina intenta estudiar el significado de los nombres propios y de los apellidos de las personas y, como veréis, arroja resultados bastante curiosos.

En todas las culturas y lenguas del mundo existen los nombres propios de personas. Su propio nombre es casi lo primero que aprende un bebé justo después de los acostumbrados “mamá” y “papá”. Los antropónimos o nombres propios suelen tener un significado que a veces es descriptivo y otras veces es puramente simbólico. En la moderna sociedad actual hemos olvidado muchos de estos significados, aunque es un tema recurrente en los libros de “nombres para recién nacidos” que forman parte de la biblioteca de los padres primerizos.

Anotar todos y cada uno de los nombres de todas las lenguas sería una tarea interminable. Así que en ABC Translink hemos hecho una pequeña selección letra por letra consultando la lista de los 200 nombres propios más comunes en España según el Instituto Nacional de Estadística (100 nombres de hombre y 100 de mujer)

 De todas formas, si tienes curiosidad por conocer el significado de algún nombre propio, déjanos un comentario e intentaremos encontrarlo y publicarlo.

¿Empezamos?

NOMBRES-A

A:

A Nombre  Origen

 

Significado

 

  Ángela Griego “La mensajera de Dios”.

Ángela es el nombre en femenino de “Ángel”, un ser alado que, según la religión cristiana, se ocupa entre otras cosas de guardar el cielo y proteger a los seres humanos.

Ana Hebrero “Aquella que favorece, tiene piedad y misericordia”.

Ana es el nombre bíblico que corresponde a la madre de la Virgen María. Su equivalente en masculino sería Ananí o Ananías.

Adriana Latino “Procedente de Hadria”.

Hadria era el gentilicio de la actual ciudad italiana de Adria, conocida históricamente por ceder parte de su nombre al mar Adriático. Su versión en masculino sería Adrián.

 

Antonio Etrusco Su significado es algo confuso aunque la mayor parte de las teorías se inclinan por “aquel que se enfrenta a sus adversarios”. Es el nombre masculino que encabeza la lista de los 100 nombres más frecuentes en España. Su femenino sería Antonia.
Andrés Griego “Hombre viril”. Es un nombre que deriva del griego “andros” que significaría “hombre”. Su versión femenina sería Andrea.
Alberto Germánico “El que brilla por su nobleza”. Realmente es una contracción de un nombre más largo: Adalberto. Su equivalente femenino sería Alberta o Albertina.

 

 

¿Aparece tu nombre favorito en esta lista? 

¿Qué son los modismos?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

La RAE define modismo como “Expresión fija, privativa de una lengua, cuyo significado no se deduce de las palabras que la forman”. Existen modismos en todas las lenguas y todas las culturas y forman parte intrínseca de la cultura tradicional de cada comunidad lingüística o regional.

No hay que confundir la palabra modismo con otra bastante parecida, el idiotismo. Esta última no significa lo que parece, sino “giro o expresión contrario a las reglas gramaticales”. Por ejemplo, un idiotismo clásico es “a ojos vistas” mientras que un modismo podría ser “estar en la luna”.

Tampoco los refranes y los modismos son exactamente iguales. Algunas de sus diferencias son sutiles, pero existen, por ejemplo: los verbos utilizados en los refranes no se suelen conjugar, los de los modismos sí (“no veo tres en un burro”, “no ves tres en un burro”). Otra diferencia es la intención: la mayoría de los refranes cumplen un objetivo didáctico o pedagógico (“dime con quién andas y te diré quién eres”), el modismo no tiene por qué ser pedagógico, simplemente es un reflejo coloquial de la sociedad y cultura del hablante (“a troche y moche”).

Sutilezas y significados aparte, lo cierto es que los modismos forman parte de nuestra cultura y tradición y, además, suelen ser muy certeros. En ABC Translink hemos hecho una lista con nuestros 5 modismos favoritos en español:

 

1. Mandar a la porra: decir o hacer ver a una persona que no se desea seguir hablando o estando con ella. Parece ser que el dicho comenzó por una curiosa costumbre del ejército. Durante las expediciones guerreras, el tambor típico militar se tocaba con un palo grueso y largo denominado “porra”. Cuando los batallones se asentaban para pernoctar, el palo se clavaba en un extremo del campamento y allí debían acudir los soldados arrestados para cumplir su sanción. Curioso.
2. Estar en Babia: ausentarse mentalmente, no estar atento. Babia sí existe, es una comarca de León conocida antiguamente por ser el mejor territorio de caza de la zona. Los ricos y nobles acostumbraban a retirarse allí unos cuantos días a relajarse, disfrutar y no pensar en sus responsabilidades cotidianas. Es decir, estaban “en Babia”.
3. Tocar madera: protegerse de los males tocando un objeto de madera o, si no se tiene a mano, pronunciando la frase “toquemos madera”. El origen de la expresión es polémico, pero se atribuye a los primeros cristianos y al poder mágico que atribuían a la cruz donde murió Cristo.
4. Tirar la casa por la ventana: despilfarrar, derrochar, gastar sin tasa ni medida. Parece ser que este dicho surgió en el siglo XIX cuando los afortunados ganadores de la lotería nacional tiraban todos sus enseres viejos por la ventana a fin de hacer sitio a los nuevos muebles que iban a comprar.
5. Salvarse por un pelo: librarse por poco de una tragedia, accidente, problema o desgracia. Se cree que este antiguo modismo surgió en los barcos. Cuando un marinero caía al agua se le podía agarrar de la melena para izarlo al barco.  ¿Quizá por eso se consideraba muy marinero dejarse el pelo largo?

Tocar madera

Modismos para todos los gustos ¿tienes algún otro que prefieres por algún motivo? ¡Cuéntanoslo!

Las 10 palabras que peor escribimos en castellano.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Algo que siempre me llamó la atención de las películas de Hollywood es la continua recurrencia a los concursos de deletreo. Sabéis de lo que hablo: esas escenas en las que un montón de niños colocados en un estrado demuestran sus conocimientos del inglés deletreando rítmicamente “complejos” términos como house, home, sweet o friendly.

Y os preguntaréis ¿qué tienen que ver esos concursos norteamericanos con escribir mal en castellano? Pues, desde mi punto de vista, mucho. Si los españoles cada vez hablamos peor, nos comemos letras, sustituimos términos por símbolos matemáticos (+, -), confundimos zetas por ces… ¿cómo vamos a redactar correctamente?

almondigas

En ABC Translink hemos hecho una pequeña búsqueda de las palabras que peor escribimos los españoles. Entre todas ellas hemos elaborado nuestro mal llamado “top ten” o, correctamente escrito en castellano de Cervantes, “10 primeras”. A ver qué te parecen:

1. Idiosincracia: en lugar de la correcta “idiosincrasia” definida por la RAE como “rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”. 
2. Zarpullido: da picores sólo leerlo ¿verdad? Correcto: sarpullido. 
3. Perjuicios: muy diferente del correcto “prejuicios”. 
4. Espadadrapo, muy habitual, en el término correcto sobra una “d” y falta una “r”: esparadrapo. 
5. Vinistes en lugar del correcto “viniste” del verbo venir. 
6. Fregoneta: una especie de fregona con ruedas. Correcto: furgoneta. 
7. Tos: “movimiento convulsivo y sonoro del aparato respiratorio del hombre y de algunos animales”. Mucha gente lo confunde con el término correcto “todos”. 
8. Cocreta: esa masa rellena en forma alargada o redonda que tantas cenas ha presidido. Correcto: croqueta. 
9. Almóndiga: es esa bolita de carne picada que está tan rica con salsita. Un término imprescindible en este listado y que alude, a su manera, a la albóndiga. 
10. Bayonesa: un auténtico clásico. Término que sustituye a la rica mayonesa de la ensaladilla rusa. 

cocretas

Para terminar, no me puedo resistir a anotar aquí el nombre de un plato del día que leí ayer en el tablón de un restaurante: “Conejo Ala Jillo”. Ya sé que quizá no sea habitual, pero espero que no cree moda.

En fin, después de esta pequeña reflexión quizá no nos vendría mal copiar esa moda de los concursos americanos ¿qué opinas?

 

NOTA DE ACTUALIZACIÓN: Uno de nuestros contactos de Linkedin, tras leer este artículo, comentó a ABC Translink que la RAE aceptaba como válida la palabra “almóndiga”. Inmediatamente nos pusimos a verificar este dato porque, la verdad, nos parecía algo increíble. Para nuestro sorpresa hemos comprobado que la RAE acepta “almóndiga” del mismo modo que acepta términos tan increíbles como toballa, asín, crocodilo o murciégalo. Queremos agradecer a Gabriel su atinada corrección. Seguramente escribiremos otro artículo sobre las curiosas palabras que acepta y que no acepta la Real Academia. Intuyo que va a dar mucho que hablar…

LE-LA-LO: los leísmos

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Me le dejé en el autobús.

A Petra la dolía la cabeza.

A Pedro lo gustó el cocido.

En algunas zonas del centro de España cometer laísmos, loísmos o leísmos es bastante habitual. Estos errores están tan implantados en nuestro lenguaje coloquial que muchas veces se “contagian” a nuestros escritos: cartas comerciales, memorias empresariales, trabajos académicos, artículos de prensa y de internet o correos electrónicos.

LAISMO

De forma muy sencilla podríamos decir que el error consiste en utilizar los pronombres átonos “le”, “la”, “lo” (y sus formas plurales) como complementos directos cuando son complementos indirectos y al revés: utilizarlos como complementos indirectos cuando su función es, precisamente, la de complementos directos.

Quizá estos errores no se consideren tan importantes como intercambiar una “b” por una “v”, pero sí que denotan una falta de conocimientos por parte de quien los comete (sobre todo en el caso de los profesionales de la comunicación).

 

El leísmo:

El leísmo consiste en utilizar el pronombre “le” en lugar de los pronombres “la” o “lo”.

Con varios ejemplos lo veremos más claro:

CORRECTO INCORRECTO
La gatita entró a casa, pero no la vi salir. La gatita entró a casa, pero no le vi salir.
Lo cogí y me subí al autobús (un jersey). Le cogí y me subí a autobús (refiriéndonos a un jersey).

El laísmo:

Incurrimos en un  laísmo cuando usamos el pronombre “la” en lugar de “le”.

CORRECTO INCORRECTO
A ella le dolía la cabeza. A ella la dolía la cabeza.
A María le salió un grano. A María la salió un grano.

El loísmo:

Caemos en un loísmo cuando usamos el pronombre “lo” en lugar de “le”.

CORRECTO INCORRECTO
A Pedro le gustó mucho el cocido. A Pedro lo gustó mucho el cocido.
A Hernando le dio una fuerte migraña. A Hernando lo dio una fuerte migraña.

 

Como bien apuntan nuestros contactos de Linkedin, este no es un tema sencillo. Así, recurrimos a la tabla ejemplo que aparece en la sección de consultas de la Real Academia de la Lengua Española:

 

RAE

¿Qué opinas? ¿Te parece complicado no incurrir en laísmos, leísmos y loísmos?

LA IMPORTANCIA DE LA TILDE. Segunda parte.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Si recuerdas, en noviembre publicamos la primera parte de un artículo titulado “La importancia de la tilde”. Este artículo generó muchos e interesantes comentarios en nuestros grupos de Linkedin. Vuestras ideas y opiniones ratificaron nuestra idea de que, lamentablemente, nuestra sociedad está olvidando las reglas más básicas de la ortografía.

Hoy vamos a intentar refrescar algunas reglas que a veces nos resultan un poco más difíciles de recordar. En todos los casos hemos acudido a las normas e indicaciones de la Real Academia de la Lengua Española.

 Tildes

Las mayúsculas SÍ se tildan:

Por mucho que los diseñadores se empeñen en lo contrario, la RAE indica que es obligatorio escribir con tilde las mayúsculas que deban llevarla según las reglas de acentuación. Por ejemplo:

CAMIÓN

ÁGAPE

TRIGONOMETRÍA

Durante muchos años la mayor parte de la gente opinaba que las mayúsculas no se tildaban. La “culpa” fue de las rotativas de la prensa. Antiguamente, para componer los textos de los periódicos se usaban cajas de caracteres. El tamaño de esas cajas era limitado y en las letras mayúsculas no quedaba espacio para insertar ese rasguito llamado tilde. En lugar de cambiar el tamaño de las cajas, se intentó cambiar la regla ortográfica. Por suerte, los defensores del castellano no lo permitieron.

Dónde, quién y cómo:

Estas palabras pueden generar también bastantes dudas. La RAE nos dice que estos términos se escriben con tilde cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo. Cuando estas palabras funcionan como adverbios o pronombres relativos no debemos colocar tilde.

¿Lioso? Con unos ejemplos lo veremos más claro:

¿Dónde está mi chaqueta? Está donde la dejaste ayer.

¡Cómo ha crecido el huerto! No te entiendo, está como siempre.

Por favor, pregunta a ese señor dónde está la tienda de María. Estará donde la tienda de Jesús, ¿no?

¿Pero quién se lo dijo a Enrique? Quien se lo dijera es un mentiroso.

La RAE nos recuerda que algunas veces estas palabras funcionan como sustantivos. En ese caso la tilde es obligatoria. Por ejemplo:

En este proyecto es fundamental averiguar el qué antes de calcular el cuánto ¿no crees?

Ahora tenemos qué decidir bien el cómo y el cuándo.

 

¡QUE VIENEN LOS RUSOS!

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

De unos años para acá, el sector turístico español está atendiendo a unos nuevos y enriquecidos clientes: los turistas rusos.

Ingleses, italianos y alemanes – nuestros clásicos visitantes – se ven desbancados por los habitantes de ese lejano y frío país báltico. Familias, grupos y solteros (singles si utilizamos el neologismo más popular) llenan los grandes hoteles, cenan en restaurantes galardonados con una o varias estrellas Michelín y adquieren carísimos regalos en los más refinados centros comerciales.

Según la encuesta “Movimientos Turísticos en Fronteras (frontur)”, en el año 2013 visitaron España más de 1 millón y medio de rusos. Además se estima que la tendencia continuará en este recién estrenado 2014 y que en el no tan lejano 2015 llegaremos a recibir más de 2 millones de turistas de la nación del Kremlin.

Rusia 3

Y te preguntarás ¿por qué habla de turismo un blog de una empresa de traducción e interpretación? Por dos importantes razones:

1. La mayor parte de estos turistas no hablan una sola palabra ni de castellano ni de inglés; sólo se comunican en su propio idioma, el ruso. No comprenden las cartas de los restaurantes, los rótulos de los comercios o los folletos de los museos.

Menú ruso

2. Los inversores rusos – en ocasiones personas que conocieron España siendo turistas – han fijado sus objetivos en nuestro país.

Muchas zonas de España – especialmente las costeras – han visto cómo sus pueblos y ciudades se han llenado de rótulos, carteles, periódicos gratuitos… escritos en caracteres cirílicos.

Rusia 2

 

Y entonces, ¿qué pueden hacer las empresas que desean dar servicio a estos clientes? ¿Van a dejar pasar los cientos de miles de euros que pueden reactivar sus depauperadas cuentas anuales?

La respuesta es clara: las empresas españolas debemos prepararnos para recibir con los brazos abiertos a este nuevo y pujante visitante. ¿Cómo? Bueno, un excelente primer paso sería traducir al ruso nuestras ofertas de productos y servicios, ¿verdad?

 Y tú ¿qué opinas? ¿Crees las empresas y los profesionales españoles están preparados para atender debidamente al mercado ruso?

BARBARIDADES DEL CASTELLANO. Capítulo 3

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

En este nuevo año no podemos resistirnos a continuar con nuestra serie “Barbaridades del Castellano”. Hoy vamos a hablar de una de las erratas más dolientes y habituales que, desgraciadamente, encontramos a diario: las confusiones entre la “b” y la “v”.

No sé si te ocurre como a mí, pero se me ponen los pelos como escarpias cuando leo lindezas como estas:

Esa vufanda es carísima!

Con el biento que hacía no avia quien parara.

Bamos todos a la fiesta!

Venditas fiestas…

Eso es avsurdo.

No estoy exagerando nada de nada. Las de arriba son frases extraídas de muros de Facebook, mensajes de Twitter y publicaciones de Google Plus. Las he traducido al castellano para que todos podamos entenderlas, es decir: he completado las letras que faltaban en casi todas las palabras.

Y el tema no se queda en las redes sociales. Cuando paseamos por la calle también podemos “disfrutar” de carteles como estos:

abrido

Y, a veces, al leer el periódico:

embite

Las reglas básicas para decidir entre la “b” y la “v” son bastante sencillas, algunos ejemplos:

Escribimos con la letra b:

–          Los verbos que terminan en –bir, excepto vivir, servir y hervir. Recibir, abrir, sucumbir o escribir se escriben con “b”.

–          Los verbos que terminan en -buir. Por ejemplo: distribuir, contribuir o retribuir.

Escribimos con la letra v:

–          Las palabras que empiezan por eva-, eve-, evi- y evo-. Por ejemplo: evaluación, eventual, evitar, o evolución. Según la RAE esta regla presenta las siguientes excepciones: ébano y sus derivados, ebionita, ebonita y eborario.

–          Los verbos que terminan en -olver. Por ejemplo: volver o absolver.

 

Por supuesto, nadie es perfecto, por mucha ortografía que sepamos siempre pueden surgirnos dudas. ¿La receta? Consultar un buen diccionario: http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae

 

Y si te apetece recordar las reglas ortográficas básicas o crees que a algún amigo o conocido no le vendría mal hacerlo, te dejamos aquí algunos enlaces bastante interesantes:

http://platea.pntic.mec.es/~fbellon/orto/regla.htm

http://www.aplicaciones.info/ortogra/ortogra.htm

http://www.tinglado.net/tic/javier/ortografia1/marco.htm

¿LAS REDES SOCIALES ESTÁN MATANDO EL CASTELLANO?

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Hace unos días surgió un interesante debate en uno de nuestros grupos de Linkedin: ¿Las redes sociales están acabando con nuestro idioma?


Castellano y redes sociales

Por supuesto, este no es un tema nuevo ni, desgraciadamente, baladí. Ya hace varios años que  lingüistas y profesores están dando la voz de alarma.

La popularización de Internet y los avances de las Tic son las responsables de esta revolución lingüística. Hoy en día cualquier persona armada con un teléfono o una tableta puede comunicarse con una o cientos de personas  pulsando una simple tecla.

Adolescentes y adultos vivimos una especie de fiebre comunicativa. Todo lo que nos pasa, todo lo que decimos, imaginamos o sentimos debe ser trasmitido rápidamente a los cientos y miles de amigos reales o virtuales.

En definitiva: habitamos en la era de la comunicación instantánea, aquí, ahora y cuanto más rápida… mejor.  Y ahí radica el problema: en la rapidez.

Comenzamos a acortar las palabras para que cupiera una mayor cantidad en el limitado espacio que pagábamos por cada mensaje instantáneo (más conocido por sms). ¿Ejemplos?

 X: por.

Xk: porque.

Nxe: noche.

Bss: besos.

Gns: ganas.

Km: como.

Dew: adiós.

Sk: es que.

Y así podríamos seguir páginas y páginas.

Un poco más tarde llegaron Twitter y las aplicaciones gratuitas de mensajería móvil. Por fin disponíamos de todo el espacio del mundo para escribir, pero no teníamos tiempo. Además ¿para qué molestarse en escribir todas las letras y tildes? Total, nuestros contactos ya conocían el “idioma”.

A la decapitación de nuestras propias palabras en castellano se unió, además, el avance imparable de los neologismos y los anglicismos: nació una nueva terminología.  Mandar un tweet, tener 1000 followers, dar un toque… se convirtieron en nuestras frases favoritas, traspasaron fronteras, llegaron a la imparable corriente de la publicidad y, acto seguido, pasaron a formar parte de nuestras conversaciones diarias. Así, sin complejos.

En definitiva: quizás la frase “matar el castellano” sea demasiado fuerte o exagerada. Pero sí que es cierto que el lenguaje propio utilizado en los mensajes de texto y en las redes sociales está modificando nuestro idioma, promoviendo un cambio lingüístico que, como cualquier novedad, puede ser positivo o negativo. Como casi siempre, todo depende del cristal con que se mire ¿no es cierto?

LENGUAS DE ESPAÑA

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Esta semana celebramos en España el aniversario de uno de los hitos democráticos más importantes de nuestra historia: la ratificación mediante referéndum de la Constitución Española el día 6 de diciembre de 1978.

Constitución Española 1978

La Constitución es el marco legal básico en el que se apoyan miles de leyes y decretos.

Creada en un marco político convulso, esta norma del ordenamiento jurídico español marca las principales líneas democráticas que delimitan nuestra convivencia y funcionamiento como país.

En cuanto a los idiomas, ¿qué dice nuestra Constitución sobre las lenguas oficiales del Estado Español?

Veamos:

Artículo 3 de la Constitución Española:

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

 El punto tres es, quizá, el que más nos llama la atención a los amantes de las letras:

Las diferentes lenguas son un patrimonio cultural, una riqueza que debemos conservar, respetar y potenciar.

En nuestro país somos tremendamente afortunados ya que podemos disfrutar no de una, sino de varias lenguas para comunicarnos.

 Cada una de estas lenguas forma parte intrínseca de nuestra historia, de nuestros valores como pueblo, de nuestra riqueza cultural y artística, de nuestra personalidad como miembros de una comunidad.

¿Y tú? ¿En qué lengua te comunicas mejor?

LA IMPORTANCIA DE LA TILDE. Primera Parte.

Escrito por Marta Barrero – MARA VEGA COMUNICACIÓN – para ABC Translink.

Vamos a empezar esta serie de artículos con un pequeño reto. Intenta leer el siguiente párrafo sin atragantarte demasiado:

El critico que critico aquella película cogio mas de dos meses de baja por tener un calculo renal mas no por ello dejo de ser tan acido como era aquel jueves lluvioso en que actuo como arbitro en la comunidad de vecinos donde habito.

¿Qué tal? ¿Lo has leído bien? 🙂

Hay muchísimos textos que pueden ayudarte a refrescar los conceptos básicos sobre la diferencia entre acento y tilde, las reglas ortográficas principales sobre la acentuación, las excepciones… En otros artículos hablaremos de ello, pero en este nos gustaría aclarar una duda importante que a casi todo el mundo le ha surgido alguna vez.

La polémica de la palabra “solo”:

Como quizá recuerdes, la última edición de la Ortografía de la RAE incluía entre sus consejos evitar tildar el término solo. Lingüistas, traductores, intérpretes, profesores y periodistas pusimos el grito en el cielo. ¿Cómo íbamos a diferenciar ahora “solo” de soledad y “sólo” de solamente?

Los responsables de la Real Academia de la Lengua Española enseguida respondieron a las críticas argumentando que la nueva regla no era tal sino un simple consejo, una orientación, pero claro, la duda se implantó en nuestros libros, periódicos, revistas, ordenadores y pizarras.

Polémicas aparte y resumiendo: ¿Ponemos tilde o no la ponemos? Pues la respuesta es “depende del contexto”. La RAE aconsejó que no se tildara, pero si lo haces no estarás cometiendo una falta de ortografía. Por ejemplo ¿cómo escribirías la siguiente frase?

–          Solo estoy solo.

O

–          Sólo estoy solo.

tilde

Mucha gente considera que el exceso o defecto de tildes no es una falta ortográfica de tanta importancia como otras más obvias como, por ejemplo, confundir la “b” con la “v”. Pero en ABC Translink no opinamos lo mismo.

 Nuestro rico idioma se merece un respeto y, por mucho daño que estén haciendo los teclados táctiles de los móviles, no debemos olvidarnos de la importancia de ese diminuto rasguito que incorporamos a ciertas letras y que llamamos tilde. ¿Estás de acuerdo?