Documentos laborales: informes

En la entrada de hoy nos centraremos en el temible informe, dando unas cuantas indicaciones que harán la labor del traductor profesional más sencilla. Aclarar ciertos puntos puede facilitar el traspaso del texto a otro idioma. El objetivo de un texto de este tipo es facilitar la toma de decisiones o la gestión, pues en él se transmiten deducciones, hipótesis y estudios respecto a un tema. Por lo tanto se plasma la información de forma muy precisa con la exposición de datos, causas, decisiones, etc.  La necesidad de mantener su estructura y forma rígida hace que innovar sea complicado, pero podemos, al menos, enumerar sus apartados bien definidos:

Portada: El título debe ocupar dos líneas como máximo (fuente Arial 16), seguido de un subtítulo (Arial 14) y en minúscula los datos del autor, fecha y datos de la empresa (es conveniente usar los colores y símbolos corporativos).

Índice general: Si el documento contiene capítulos o bien supera las 20 páginas es conveniente sustituir la “Tabla de contenidos” por un índice (Arial 12).

Introducción: Es la sección donde se debe incluir las fuentes de las que se ha obtenido la información, la metodología utilizada en el informe y el contexto teórico en el que se ubica el estudio.

Objetivos: Esta parte es opcional. Podemos comentar el objetivo general e incluir explicaciones sobre objetivos más concretos.

Cuerpo: En esta sección desarrollamos los datos y realizamos un análisis de la información obtenida. Es recomendable recurrir a recursos gráficos (esquemas, figuras, tablas, etc.) que permitan visualizar los datos más cómodamente.

● Conclusión: La exposición de los resultados debe ser estructurada para que sea clara y coherente.

● Propuestas: No es obligatoria, pero el hecho de incluir posibles soluciones o distintas posibilidades aumenta la calidad y eficacia del informe.

Al ser un texto expositivo y, como decíamos, de estructura rígida, es complejo introducir personalizaciones que doten al informe de originalidad. El cuerpo central del mismo es más estricto, pero podemos jugar con los títulos y subtítulos, incluir fuentes llamativas y utilizar un vocabulario atractivo (cuidado con los neologismos). También debemos tener en cuenta otras reglas:

– Debe incluir datos que argumenten el contenido.

– Debe tener, al menos, 4 páginas y no superar las 30 (el término medio es el más adecuado).

– La portada no se numera, pero es la página I, por lo que la siguiente sería la II. La numeración de esas páginas iniciales (introducción, objetivos…) va en números romanos y en versalitas centrados en el pie. El resto, incluidas las partes gráficas, llevan el número en la parte inferior derecha.

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