Herramientas de escritura: ayudar a la creatividad

Todo aquel que alguna vez se ha enfrentado a la tarea de escribir o redactar, se ha encontrado con un bloqueo mental o falta de inspiración. La creatividad, como muchas otras capacidades se educa con la práctica. En ABC Translink sabemos lo que puede suponer tener un encargo y encontrarte con estas dificultades, así que vamos a recordar algunas técnicas que facilitan a nuestra mente pensar siempre con mayor eficacia.
Sin duda el mejor recurso para eliminar un bloqueo es distraer la mente, dejar de intentar pensar en el tema que nos ocupa y relajarnos haciendo cualquier otra cosa. Cada persona tiene sus métodos para alcanzar la relajación y ayudar a la concentración: escuchar música, leer para conseguir inspiración, rodearse de un ambiente que resulte agradable o alejarse momentáneamente del lugar de trabajo.
Una vez decididos a empezar se puede realizar lo que se conoce como “Lista de verificación” que nos permitirá cerciorarnos de que disponemos de todo lo que podemos considerar esencial para poder realizar nuestro trabajo sin distracciones ni interrupciones que puedan cortar nuestro momento de inspiración.
En esta lista nos plantearemos una serie de cuestiones:

  • Disponemos de todo lo necesario para poder trabajar: conexión óptima a internet, materiales de consulta, etc.
  • Tenemos toda la información requerida: apuntes, materiales, bocetos, esquemas, etc. Si no es así solventarlo antes de comenzar la redacción
  • Estamos en un lugar indicado y nuestro espacio de trabajo es óptimo. Distracciones, ruidos, llamadas, todo puede ser negativo en el desarrollo de la escritura. Evitarlo en la medida de lo posible.
  • Nos sentimos inseguros sobre el tema del que vamos a escribir. En ese caso, recopilar información con algún experto o en fuentes seguras.
  • Cuidado con la autocrítica. Está bien dudar, pero no hasta el punto de que nada de lo que hagamos nos parezca bien. Tampoco es conveniente releer lo escrito, desde el punto de vista estilístico, pues siempre encontraremos pegas y querremos retocar.
  • Problemas de tiempo. Las prisas no son buenas y la ansiedad puede afectar a nuestra capacidad creativa.
  • Tenemos claro el encargo de nuestro cliente. Si no es así, aclarar las dudas antes de perder tiempo redactando algo que luego no servirá.

Igualmente, tener claras tres cuestiones (el boceto inicial del que hablábamos anteriormente):

  • Qué quiero comunicar y de qué manera.
  • A quién va dirigido el mensaje. Tener claras las necesidades y límites de los receptores.
  • Objetivos. ¿Qué quiero conseguir con el mensaje?
    De esta manera estaremos preparados para redactar adecuadamente el texto encargado.

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