Traducción de guiones cinematográficos y audiovisuales

Esta especialidad dentro de la traducción de textos es una de las grandes olvidadas. Acostumbrados como estamos, en este país, a encontrarnos las películas, series y demás obras audiovisuales dobladas al español, nos olvidamos de que detrás de esa conversión lingüística hay un complejo e intenso trabajo de traducción, transcripción y corrección.

Siempre que hablamos sobre las capacidades que debe tener un buen traductor profesional, hacemos referencia al obvio dominio de los idiomas, pero como cada especialidad, esta tiene sus propias características y aspectos complejos. Quizá de los más complicados de la traducción y la corrección, pues no basta con entender el significado de las palabras y el texto, sino que debemos ser capaces de captar el sentido oculto que siempre fluye por debajo del discurso en primer plano. El metalenguaje, lo metafórico, los modismos, todo lo que subyace bajo la apariencia.

No se debe olvidar, además, que cuando se traduce el guión de una obra audiovisual, hay que considerar que la forma de enfocar el texto ha de ser distinta si su destino es un entorno audiovisual, pues los aspectos narrativos son diferentes a los de un texto literario.

Repasemos algunos de los puntos clave de este tipo de traducciones:

  • Es estrictamente obligatorio tener un contacto directo con el cliente o el autor, para que nos de datos y detalles sobre nuestro trabajo: características, extensión, particularidades, etc. Debemos tener una línea abierta de consulta para cualquier duda y eventualidad que pueda surgir.
  • No se debe dividir el trabajo entre varios traductores. Este sistema puede ser efectivo en otro tipo de textos, más estructurados y monótonos, donde la variación del traductor puede afectar menos en el trabajo final, pero en este caso sería contraproducente.
  • Debemos conocer previamente la historia: ¿es una comedia, un drama, cual es su desarrollo, como son los personajes, cual es la finalidad y los objetivos de la historia?
  • Los diálogos son sumamente importantes. Con ellos damos entidad, vigor y dinamismo a la película. Debemos ser capaces de captar los matices de humor, drama, seriedad, etc. que tenemos que mantener y transmitir con nuestra traducción.
  • Capacidad de adaptación. La exigencia de alterar el texto para que se adapte a las necesidades de la versión en el otro idioma, es muy frecuente: jerga, lenguaje dialectal, localismos; uso de referencias culturales propias como chistes, mención de personajes conocidos, refranes, etc. todo ha de ser tenido en consideración a la hora de volcar el texto para poder plasmar esos aspectos de forma adecuada en el otro idioma y que el diálogo no solo tenga sentido, sino que tenga el “mismo sentido”.

Conviene, pues, escoger un profesional con experiencia en la traducción de textos audiovisuales, con nociones sobre como analizar un guion, que sepa entender el ritmo interno y la narrativa de la película.

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