Archivo de la categoría: ABCTranslink

Escritura de cifras y símbolos

Sin duda la ortografía de los símbolos que acompañan a las cifras puede ser a veces farragosa, por ello intentaremos aclarar algunos puntos confusos.

Las normas relacionadas con la escritura de símbolos y unidades se refleja en el Sistema Internacional de Unidades y la ISO 80000. En esta fuente podemos encontrar reglas ortográficas y referencias relacionadas con la expresión escrita de cifras, símbolos y códigos. Pasemos a ver casos concretos:

DECIMALES

– Los decimales pueden separarse con coma, preferida en España y América del sur (16,3) o con punto (16.3). A pesar de que la Ortografía da por válida la coma, se favorece el uso del punto.

– Las normas internacionales no consideran válido el uso del apóstrofo como separador (16´3).

CÉNTIMOS

– Podemos expresarlos con el número seguido de palabras (15 céntimos de euro).

– Se puede expresar de forma numérica (0,15 euros). Añadir detrás del número la palabra céntimos es erróneo (0,15 céntimos).

– La abreviatura de la palabra céntimo es en singular (cent.) y en plural (cts.) La ortografía indica que para evitar confusiones con la abreviatura de otros idiomas, conviene indicar la moneda a la que hacemos referencia.

CIFRAS DE 4 DIGITOS – MÁS DE 4 – MILLONES

– La escritura correcta de cifras de 4 dígitos sin decimales es sin espacio o punto (2000). No obstante las normas internacionales admiten la separación con espacio (2 000).

– Los números de 5 dígitos en adelante, sin decimales, se escriben separados por espacios y en grupos de tres, empezando por la derecha (1 234 567). El uso de puntos o comas para separar los grupos no es correcto (1.234.567; 20,000).

– Las cifras que forman parte de un mismo número deben escribirse en la misma línea.

MEDIDAS

– Los nombres de unidades de medida se escriben con minúscula (kilogramo, litro, etc.).

– Los símbolos de unidades se escriben con minúscula salvo que provengan de un nombre propio, en cuyo caso se escriben con mayúscula inicial (Newton N, Hercio Hz).

– Se mantienen invariables en plural y no llevan punto, salvo que sean final de oración.

– Para expresar cocientes se utiliza la barra (/) y para evitar confusiones es conveniente encerrar entre paréntesis los símbolos (k/s).

– En caso de que la unidad lleve prefijos se escriben sin espacio entre ambas (ms).

SÍMBOLOS

– El grado Celsius °C  (en el uso común grado centígrado o grado) se escribe dejando un espacio con la cifra anterior (22 °C). En el uso no especializado se acepta la escritura únicamente del círculo (120°) pero en este caso va pegado a la cifra. No es correcto sustituir el símbolo circular por la letra o, por el número 0 o el símbolo º. El número y el símbolo deben permanecer en la misma línea.

– El Kelvin (no grado Kelvin) se expresa con el símbolo K. El grado Fahrenheit se representa con el símbolo °F (sin espacio entre el círculo y la letra). – Para los porcentajes, entre la cifra y el signo % debe haber un espacio (12 %).

Traducción comercial

La traducción comercial, también llamada traducción de marketing, se ha convertido, desde la aparición de Internet y la globalización de la publicidad, en una necesidad, incluso una obligación, para las empresas que quieran tener éxito en la exportación de sus productos a otros países.

En ocasiones puede ocurrir que una empresa dedique un gran esfuerzo a la creación de una marca y que, igualmente, invierta una importante suma económica pensando que el éxito está asegurado. La sorpresa es mayúscula cuando se dan cuenta de que una palabra de más o un término mal traducido ha hecho que su campaña publicitaria no obtenga resultados o, en el peor de los casos, que pueda resultar ofensiva o de mal gusto repercutiendo negativamente en la reputación de su nombre.

Sin duda los traductores profesionales que trabajan para ABC Translink saben que hablar de “traducción publicitaria” no es ningún error. La necesidad de trasladar la difusión de una marca a otros mercados, ajenos a nuestra realidad cultural, puede ser realmente problemática si no se tienen nociones básicas sobre la sociedad destinataria de nuestro mensaje.

A la hora de adaptar el material de marketing hay una serie de cuestiones importantes que no hay que olvidar:

  • ¿A quién va dirigido? A pesar de que el espectro de edad, género, etc. pueda ser el mismo, la concepción de la realidad puede ser distinta en el lugar para el que se elabora el mensaje.
  • Analizar las diferencias culturales existentes: religión, creencias y valores deben ser tenidos en cuenta para mantener la “corrección política” y evitar susceptibilidades y ofensas.
  • Atención a los pequeños detalles. Lo que a simple vista puede parecer algo superfluo pasa a convertirse en esencial: los símbolos, los iconos, los gestos o los colores (por ejemplo, el negro no es el color del luto en todas partes) pueden ser decisivos para que el mensaje sea efectivo o erróneo.
  • Cuidado con el vocabulario. En ocasiones se escoge un término que en nuestro idioma no significa nada, es solo un nombre inventado, pero que en el otro puede “sonar” realmente mal. Igualmente, los juegos de palabras han de ser revisados.

Por lo tanto, es imprescindible que la empresa recurra a traductores que dominen el idioma para obtener un texto que cumpla con los estándares de calidad y que, a su vez, sean profesionales acostumbrados a eliminar esas barreras culturales que convierten una traducción normal en una de marketing.