Herramientas de escritura y redacción: Primeros pasos

Cualquier profesional que se dedique a trabajar en el campo de las letras sabe que el proceso de traducción, redacción o corrección no es sencillo, y que en él confluyen multitud de facetas y … que hay que saber manejar y compaginar.

Los profesionales que trabajan en ABC Translink saben que la labor del traductor o corrector ha evolucionado de tal manera que en la actualidad va más allá del mero hecho de corregir o redactar. La globalización, el marketing, las tecnologías digitales, han dotado de nuevos aspectos al trabajo del traductor.

Con la aparición de aspectos como la Transcreación o la Traducción de Marketing el profesional debe poder abarcar funciones como la redacción y poseer capacidades como la escritura creativa, algo que normalmente no era necesario en un traductor, que centraba sus esfuerzo en el dominio idiomático.

Por ello, vamos a comentar unas cuantas técnicas y estrategias que nuestros traductores expertos utilizan cuando han de enfrentarse a esas nuevas situaciones.

1.- Hacer un boceto

Esto permite tener claro de antemano la estructura del mismo y cuáles son las ideas esenciales. Conviene también decidir la longitud del texto y el material y las fuentes externas que usaremos.

2.- Tipo de escritura

Utilizaremos la que nos resulte más interesante. Escritura funcional para textos informativos; expositiva para fines didácticos; persuasiva, usada en el ámbito publicitario; personal, propia de los diarios o cuadernos de viaje, etc.

3.- Orden en el texto

Conviene asegurarse de que el texto posee orden interno.

El Contenido debe estructurar la información, de la más importante a la más superflua. A su vez la escritura debe tener también una jerarquía ordenada: lógica, cronológica y sintáctica. Por último, el texto como tal debe mantener sus reglas: divisiones con unidad de contenido (párrafo, frases, palabras), separadas y señaladas correctamente mediante puntos, comas, guiones o paréntesis. En cuanto a los conectores y marcadores textuales (conjunciones, preposiciones, locuciones), han de ser utilizados con habilidad y no abusar de ellos para que el texto sea fluido.

Por último, pero no menos esencial para el conjunto del texto, hemos de revisar la legibilidad del mismo:

Procurar usar frases cortas, eliminar las redundancias y las palabras irrelevantes, seguir el orden natural de la frase sin alteraciones. No abusar del estilo nominal, la pasiva, etc.

Es evidente que los distintos tipos de textos exigirán características distintas y tendrás sus propias necesidades internas, pero sí que podemos tener en cuenta estas reglas básicas que nos pueden facilitar la labor de traducción o redacción cuando nos enfrentemos a un encargo profesional.

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