Mediación intercultural

Un paso más allá de la interpretación social

Anteriormente ya comentamos la existencia de la desconocida interpretación social, una especialización poco mencionada, pero muy demandada y esencial dentro de la atención a los ciudadanos extranjeros que residen en nuestro país. Igualmente comentamos que, normalmente, esa atención se centra en minorías lingüísticas, étnicas o en riesgo de exclusión, con unas necesidades concretas. Estas personas contactan con ONGs, asociaciones sin ánimo de lucro o entidades benéficas que requieren, a su vez, de los servicios de un profesional de la traducción, o en el caso que nos ocupa de un intérprete.

En raras ocasiones esa labor de interpretación no va más allá del traslado del mensaje de una lengua a otra, porque en la gran mayoría de los casos el profesional ha de convertirse en el mencionado intérprete “social” desarrollando lo que hemos enunciado como Mediación.

Las personas relacionadas con el trabajo de traducción-interpretación son conscientes de que cada rama de su trabajo requiere unas capacidades precisas, además de las básicas y comunes: dominio de lenguas o dialectos minoritarios, conocimiento de la cultura y religión, necesidad de empatía en el trato. Pero ¿qué ocurre cuando además de esas competencias debemos transformarnos en un auxiliar, en un asistente que acompañe durante todo el proceso del trámite a la persona a la que vamos a servir de intérprete? Que nos convertimos en un mediador intercultural.

Esa mediación puede tomar caminos muy distintos, variando por completo la forma en que ha de enfocarse, dependiendo de la labor a realizar:

◦  Asistir a una visita médica rutinaria (ver entrada de interpretación sanitaria)

◦  Mediación en una consulta psiquiátrica o con un psicólogo

◦  Participar en una reunión con los profesores de un menor

◦  Acompañamiento para solucionar trámites burocráticos (ver entrada de interpretación judicial y policial)

◦  Asistencia a una reunión con abogado

Obviamente no es comparable la manera de encarar una solicitud de un certificado de empadronamiento para renovar una tarjeta de residente que enfrentar una entrevista con un asesor legal para solicitar asilo y refugio. En esta última, muy probablemente, habrá que tratar cuestiones duras y dolorosas que el intérprete estará obligado a transmitir. Los intérpretes/mediadores de ABC Translink son conscientes de que sus conocimientos eliminan, además de la barrera idiomática, la social. Las nociones sobre la realidad cultural del solicitante traspasan los muros que la falta de información puede erigir, asegurándose de que realizan su labor de mediación lo mejor posible.

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